Estoy aletargada
en un sueño que despertó
para no dormir nunca más...
El beso recibido,
ese no nacido
y aquel que vendrá
me atormentan.
Siento como la aguja del dolor
está rompiendo mis venas
y la espesa soledad, lenta
entra en mi débil cuerpo.
Quiero huir de esa sensación
y de mí misma.
Transito por veredas
y tropiezo con rostros
tan parecidos a vos,
tan iguales a ella,
y a los fantasmas habituales
que cuando no estás, me visitan.
Está tan cerca el amor
y yo, tan lejos de él...
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